A partir del 1° de julio, Corresur asume la operación y el mantenimiento de uno de los corredores más importantes del país integrado por las autopistas Riccheri, J. Newbery y Ezeiza-Cañuelas, además de las rutas nacionales 3, 205 y 226 que, en conjunto, suman 1.325 kilómetros de extensión.
Desde el primer día se ponen en marcha nueve frentes de trabajo en simultáneo que combinan recuperación vial sobre la traza y modernización tecnológica en estaciones de peaje. El objetivo es acelerar la puesta en valor del corredor, mejorar las condiciones de circulación y elevar los estándares de seguridad vial y servicio para los usuarios
De este modo, se desplegarán frentes de trabajo en distintos sectores del corredor para ejecutar tareas de bacheo superficial y profundo, sellado de grietas y fisuras, calce de banquinas, ejecución de señalización horizontal y reposición de vertical, semaforización, limpieza de alcantarillas y reposición de barandas de defensas metálicas.
En paralelo con las obras viales, Corresur inicia la transformación tecnológica progresiva de sus estaciones de peaje Agüero, Tristán Suárez, Uribelarrea, Cañuelas e Hinojo.
Desde el inicio de la concesión, todas las estaciones de peaje operarán sin pago en efectivo. El cobro se realizará a través de medios electrónicos y automáticos, con el objetivo de reducir los tiempos de espera, agilizar la circulación y modernizar la experiencia de los usuarios. Como parte de este proceso, las estaciones incorporarán dispositivos que permitirán abonar el peaje con tarjetas de crédito y débito con tecnología contactless o mediante códigos QR a través de las billeteras virtuales habilitadas.
TelePASE es el medio de pago recomendado para transitar por las estaciones de manera más ágil y eficiente. Quienes no cuenten con este sistema deberán realizar el pago del peaje a través de esta web.

